Tom Kent / Columbia University

El portal de Global Editors Network (GEN), una asociación internacional integrada por más de 900 editores de medios de comunicación que busca promover los principios de la innovación y compartir experiencias para mejorar la calidad del periodismo, ha publicado una entrevista con Tom Kent, editor para estándares y producción en la agencia Associated Press (AP).

En la charla, Kent ofrece su punto de vista respecto a la ética del periodismo digital. Hemos traducido la entrevista por considerarla de interés para los visitantes de la Red Ética. 

GEN: En general, ¿cuál cree usted que es el mayor reto de los medios al entrar en la era digital?

Tom Kent: Creo que uno de los retos es la tremenda cantidad de información que está por ahí, y qué es lo que los medios noticiosos quieren ser. Algunos medios de comunicación sienten que deben asumir un nuevo rol al convertirse en líderes de las discusiones que sus lectores están teniendo respecto a cuál es la verdad. Otros sienten que deben mantenerse en el papel tradicional de verificar información, y no publicarla hasta que estén totalmente seguros de los hechos. Algunos medios publican rumores, y dicen, “este es el rumor que escuchamos; nos ayudarían a confirmarlo?” para determinar si es verdad o no, mientras que otros en las industrias de noticias sienten que son apenas el primer filtro.

Los medios noticiosos ahora tienen la oportunidad y obligación de definir lo que quieren ser, y la decisión de cada empresa de noticias puede ser independiente. No creo que ahora haya una respuesta equivocada, pero es algo sobre lo que cada compañía necesita reflexionar.

En AP, nos hemos aproximado al problema de la siguiente forma: No publicamos rumores, pues sentimos que debemos ofrecer solamente información que ha sido verificada por nosotros mismos. Por otro lado, queremos escuchar lo que dicen los consumidores de nuestras noticias, quienes a veces nos dan buenas ideas para encontrar historias. Recolectamos una gran cantidad de buena información, desde fotos, videos y audios, que podemos usar para nuestro servicio de noticias. Así que, por un lado estamos muy abiertos a interactuar con nuestra audiencia, pero al mismo tiempo ellos nos miran no solamente como un depósito de información que puede ser o no verdad, sino como una marca que les puede ofrecer certeza sobre lo que estamos publicado.

¿Por qué cree que es importante mantenerse objetivo en la era digital? ¿Cree que es posible que los periodistas permanezcan realmente objetivos?

Supongo que la transparencia perfecta es siempre un objetivo complicado. Nosotros no esperamos que los políticos sean siempre perfectos, que las cortes siempre hagan leyes perfectas, y los periodistas no siempre serán perfectamente objetivos. Aún así, creemos en el valor de medios de noticias que traten de ser tan objetivos como les sea posible. No creemos que todo el mundo debe aspirar a este objetivo, pero debe haber algunos medios que sí lo hagan.

Esta pregunta nos hace mirar hacia los consumidores de noticias. Para aquellos de nosotros que vivimos inmersos en el universo noticiosos, imaginamos que cada vez que hay una noticia, los consumidores se apresurarán a Twitter, donde cuidadosamente han curado listas de fuentes de información, e irán a estas fuentes para conocer las noticias. Sí, es cierto que hay personas que reaccionan así, pero la mayoría de ellos son periodistas también. Los consumidores habituales de noticias, es decir aquellos que tienen trabajo para hacer y cuentan apenas con 10 minutos en el bus para enterarse de lo que ha pasado en el mundo, esperan tener algunos medios de comunicación que les resuman y filtren lo que está sucediendo, y les den un panorama tan equilibrado como sea posible.

Está prácticamente demostrado que los consumidores de noticias gustan de seguir a los medios que reflejan su punto de vista político. Pero al mismo tiempo, hemos conocido otros estudios que sugieren que cuando la gente quiere enterarse rápidamente de lo que sucede en el mundo, buscan fuentes que perciban como objetivas. Esto no significa que no hay lugar para medios, blogueros y otras fuentes de información que sí tienen un punto de vista particular. Aún así, pensamos que los medios de noticias que luchan por ser objetivos prestan un servicio valioso y es necesario que estén ahí.

¿Cuál es la política de AP para redes sociales en cuanto a la objetividad?

Nosotros tenemos una política de redes sociales que es un documento público. Ahí, animamos a nuestros empleados a ser activos en las redes sociales, y de hecho ellos son muy participativos en Twitter, Facebook y otras redes sociales. Pero al mismo tiempo, sentimos que los empleados de AP deben ser tan objetivos en las redes sociales como lo son en los cables de noticias que enviamos a nuestros clientes.

Me parecería extraño que una persona pudiera sonar imparcial en los despachos que escribe para AP, pero que en Twitter demuestre que tiene un punto de vista político muy definido. Nuestra política no ha creado mucha controversia entre nuestros periodistas, pero es porque AP ha contratado gente que cree en el periodismo balanceado y directo. Creo que la gente que siente la necesidad de expresar sus opiniones políticas en las redes sociales, debería trabajar en organizaciones de noticias que tuvieran también una fuerte carga política.

Una de las razones por las que creo que un periodista debe aplicar esta misma forma de actuar en todos los medios de los que se exprese, que es algo a menudo se olvida, es porque muy a menudo los trinos suelen ser citados fuera de contexto. Usted puede tener una conversación en el mundo de Twitter y expresar su punto de vista, pero la gente a la que usted le está hablando puede entender mal que este es un medio informal donde se publican opiniones personales. De todas formas, una vez su trino ha sido citado en un blog, un artículo de prensa, una revista o un partido político, de repente ha sido sacado de Twotter para dar una impresión muy distinta a la que usted quería publicar en otro contexto.

¿Cómo es que AP utiliza la información que encuentra en las redes sociales?

Aunque consideramos a las redes sociales como una gran fuente de material informativo, cuando llega a la sala de redacción lo tratamos como cualquier otra fuente, lo debemos examinar cuidadosamente. Durante el huracán Sandy, vimos toda clase de imágenes rondar por las redes sociales, desde dramáticas nubes de tormenta sobre la Estatua de la Libertad, hasta tiburones nadando en casas inundadas, etc. Estas imágenes resultaron ser falsas. Tenemos formas bastante efectivas de determinar si estas imágenes pasaron por Photoshop. Sin importar si es Nueva York o Siria, tenemos gente en esas áreas que puede interpretar de qué se trata la foto. Tenemos también personas que pueden analizar un audio y decirnos si quien habla tiene acento libanés o sirio. Usamos muchos métodos para determinar qué es creíble y qué no lo es.

Imagen falsa del huracán Sandy no utilizada por AP

Nuestra postura es que no utilizamos lo que no podemos verificar. No tenemos la necesidad de publicar miles de videos y fotos generadas por usuarios. No tenemos ninguna presión para usar nada de ese. Yo diría que la mayoría de la información que salió durante el huracán en las redes sociales era legítima. Sin embargo, si uno publica algo que es falso, la gente recordará eso por 100 años. Así que debemos tomarnos nuestro tiempo, sin importar si somos la AP o cualquier otro medio de noticias.

Mientras que las industrias de noticias se han vuelto esencialmente instantáneas, ¿cómo hace AP para tomarse un tiempo extra y verificar la información?

Siempre estamos dispuestos a decir “sino estamos seguros, no lo publicamos”. Y no puedo decir que esto no nos haya costado en ocasiones anteriores, cuando no publicamos algo que no pudimos confirmar, mientras que la competencia sí lo hizo. Aún así, creemos que hemos tenido muchas oportunidades en las que hemos obrado correctamente al esperar. Es algo que debes tener en tu ADN. Tener la voluntad de verificar, lo cual significa esperar durante unas largas e incómodas horas mientras los demás ya lo están publicando. Es algo que hace parte de la marca AP: somos una agencia de noticias muy rápida, pero nos tomamos nuestro tiempo extra cuando debemos verificar cosas.

Gracias a internet, lo s usuarios están expuestos a imágenes y videos mucho más gráficos y violentos. ¿Cómo hacen en AP para definir qué debe ser censurado y cómo ha cambiado esto con el tiempo?

Esto es algo que está cambiando constantemente. Creo que con el tiempo, nosotros y otras organizaciones debemos probablemente usar más de este contenido gráfico y crudo, pero al mismo tiempo deberemos reflexionar cada vez que lo hagamos. ¿Esta imagen tan gráfica o esta cita tan burda realmente le añade algo al cubrimiento que estamos haciendo? ¿Le dice algo al lector que no sabría de otro modo? ¿O es simplemente por morbo que lo estamos haciendo? Cada vez tenemos imágenes más sangrientas provenientes de Siria, Afganistán e Irak que antes en otras guerras. Puede que el mundo esté perdiendo la sensibilidad, o que estemos sintiendo una mayor necesidad de ver la realidad y el horror de la guerra. Pero todavía tratamos de aplicar la sentencia de “¿Esto realmente ayuda a desarrollar la historia, y realmente le dice algo al consumidor de noticias que no entendería de otro modo?”.

Hay algo importante que ha cambiado, y le agradecemos a internet por eso: hace unas décadas, las agencias de noticias eran las dueñas de la información, y podían decidir si transmitían algo para que el mundo lo viera. Si decidíamos no transmitir, en alguna forma estábamos censurándolo para el mundo. Ahora internet nos ha liberado de ese rol. Ahora la gente puede acceder a internet para encontrar cualquier cosa que quiera, y nadie puede decir que las agencias de noticias están ocultando información, dado que ahora hay tantas fuentes de imágenes y citas. Ahora, somos más libres que nunca para tener una política editorial y proveer reportajes coherentes que estén de acuerdo con nuestros estándares. Si la gente quiere algo que nosotros no publicamos, es fácil para ellos encontrarlo.

Un tema ético que ha estado en discusión recientemente es el relacionado a la identificación de los niños involucrados como perpetradores o víctimas. ¿Cómo ha evolucionado la postura de AP al respecto?

Nuestra política en general es la de no identificar a los menores acusados de crímenes, o si son víctimas de crímenes, aún si otras fuentes o medios sí revelan esa información. Aún así, no es una regla absoluta, y hemos tendido a identificar a perpetradores menores recientemente. El año pasado, definimos mejor en cuáles situaciones hacer ciertas exepciones y publicar los nombres de los menores. Esto incluye cuando los menores han sido formalmente acusados, o cuando el nombre ha sido publicado por tantos medios que ya no vale la pena ocultarlo más.

Probablemente este es uno de los asuntos por los que recibimos más preguntas de nuestros corresponsales, pues es un área muy delicada en la que todavía las normas están evolucionando. Una vez más digo, nuestro ideal es proteger la privacidad cuando podemos, pero si un crimen es particularmente horrendo o si la policía está buscando a alguien y se convierte en un asunto de seguridad pública identificarlo en nuestros despachos, pues lo haremos.

Finalmente, dada su amplia experiencia profesional, cuál es el consejo que le daría a la comunidad editorial del Global Editors Network (GEN)?

Ver la información publicada en miles de lugares no significa de ninguna manera que es verdad. La gente dirá “pero es que todos ya lo tienen” o “es que está ahí”, pero esto no debe ser nunca un factor que influya en sus decisiones editoriales. Usted debe ser sincero consigo mismo, y debe ser fiel a la organización para la cual trabaja. Todos amamos poder contar con lo que dice la gente en las redes sociales como fuente de información, pero que esto no nos convierta en seguidores de la muchedumbre.


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